Ainaya y la Gente

Ainaya y la Gente es un nuevo y revolucionario servicio para sus lectores, una forma directa para que los polares de todo el mundo comuniquen al mundo el efecto del calentamiento global en sus genitales:
-Denuncias de crímenes, delitos o contravenciones cometidas en las autopistas, zangas y vías de tren antárticos.
-Informes de fenómenos naturales o paranormales en torno a los polos.
-Adelanto de noticias que nadie se anima a contar sobre violaciones de focas, peleas clandestinas de pinguinos o tiburones totalmente perdidos.
-Notificación de cuántos cruceros de lujo se estrolan por día en algún témpano.
-Notificación de a cuántos pelotudos de Greenpeace se le pudo meter un tiro en cabeza por día.
-Relevamiento de ballenas cazadas por japoneses para comerciar su marfil.

Todo esto lo podrán informar aquí, como un vehículo informático de profundización ciudadana, con el objeto de que todo lo que pasa en los polos y la CNN no se anima a mostrar llegue a los hogares del hombre común.

Responses

  1. El tema de los problemas ambientales

    Un sabio sentenció en cierta ocasión: “Nadie comete un error mas grande que el que no hace nada porque sólo puede hacer un poco”. Es fácil dejar que las noticias acerca de los grandes problemas ecológicos nos abrumen y paralicen. La calidad de vida de la población empeora día a día. Muchos son las causas que provocan esta situación pero, en gran medida, es producto del deterioro en que se encuentra el ambiente.
    Los problemas ambientales son generados por actividades, procesos o comportamientos humanos, que trastornan el entorno y ocasionan impactos negativos sobre el ambiente, la economía y la sociedad, cuyos efectos en el mediano y largo plazo ponen en riesgo la biodiversidad y la calidad de vida de toda la humanidad.
    Los problemas ambientales relacionados al desarrollo económico y social están siendo, desde hace algunas décadas, tomados cada vez más en cuenta. El sistema de producción actual nos ha llevado a una crítica situación de la cual no ser fácil salir.
    Hasta el momento las soluciones han venido de la mano de cambios tecnológicos, de sanción de normativas más estrictas, de establecer impuestos a quien contamine o de subsidios a quien elabore productos verdes o amigables con el ambiente. Todas estas medidas han tenido un éxito relativo; lo cierto es que la situación ambiental del planeta es cada vez peor, alcanzando niveles peligrosamente irreversibles.
    Los problemas ambientales globales son aquellos que, por su dimensión planetaria, afectan de forma mundial o global al medio ambiente de la Tierra. Latinoamérica y el Caribe enfrentan una importante crisis ambiental debido a la contaminación y la pérdida creciente de recursos naturales. Esta tendencia debe revertirse y construir procesos hacia la sustentabilidad. Para eso es necesaria la colaboración de todos los ciudadanos.
    El cambio climático, el deterioro de los suelos, la contaminación de las aguas y del aire, la inadecuada explotación agrícola y forestal, la desaparición de especies, la pobreza en que vive las poblaciones, son algunos de los problemas que enfrenta nuestra sociedad, por lo que se hace necesario fomentar conciencia sobre la importancia de la conservación ambiental y el manejo eficiente de los recursos naturales.
    Si tomamos como ejemplo el cambio climático, se podría decir que consiste en l acumulación de gases de efecto de invernadero tales como el anhídrido carbónico, el metano, el oxido nitroso y los clorofluorocarburos (CFC) que retienen el calor solar. Probablemente estén causando un aumento gradual de la temperatura media del planeta. Entre las consecuencias posibles se cuentan el aumento del nivel del mar que amenazara las zonas del litoral; la desertificación; malas cosechas, condiciones climáticas extremas; alteraciones en los fenómenos de las estaciones tales como los monzones, y regímenes de lluvias imprevisibles con extremos de inundaciones.
    La situación del ambiente en Argentina está caracterizada por un marcado deterioro de los ecosistemas naturales, presencia preocupante de niveles de contaminación, una incipiente normativa de protección y recuperación, y en general, por la ausencia o insuficiencia de información oportuna y calificada. De esta manera, este país, en el tercer milenio se enfrenta a problemas ambientales diversos, tanto en magnitud como en escala.
    En Argentina, existen más de 3.000 normativas ambientales, sin embargo, su aplicación es deficiente y escasa. Pocas son las sentencias, y más escasas aún las condenas que han desalentado a los transgresores, y por más que la Constitución Nacional garantice a todos sus habitantes un ambiente sano, los problemas ambientales abundan y deberían preocuparnos; pero parece que nos resignamos: las quejas sobre ellos son más bien esporádicas. Se pueden enumerar los siguientes problemas ambientales que aquejan al país:
    A) En general, la contaminación ambiental en Argentina es mayor que lo que se podría esperar en un país con tanta legislación ambiental. Como consecuencia de la fragmentación de responsabilidades institucionales y la falta de coordinación nacional, se ha producido un cuadro de situación ambiental confuso que permite actitudes irresponsables.
    B) La contaminación de las aguas subterráneas es considerada por algunos organismos internacionales como el problema de contaminación mas importante en la Argentina. Esto es debido a los riesgos de salud de una gran parte de los hogares de bajos recursos que dependen del agua subterránea para sus necesidades diarias. La fuente principal de esta contaminación son los tanques sépticos y las aguas residuales industriales. En muchos casos, hay basurales al lado de las villas de emergencia, donde la mayor parte de los hogares depende de las aguas subterráneas. En este caso, la solución mas efectiva es promover la extensión de servicios de saneamiento y agua potable a los barrios de bajos ingresos que actualmente no lo reciben.
    C) Los basurales incontrolados son una prioridad por los desechos peligrosos que se arrojan en ellos. La poca cantidad de plantas para el tratamiento y almacenaje de residuos peligrosos hace que una gran proporción de residuos peligros se tire en forma ilegal e impropia en basurales al aire libre, arroyos locales, tanques sépticos y pozos negros, desde donde lixivian el agua subterránea.

    El caso de la contaminación en Argentina tanto de suelos, como de aguas o del aire es producto de un aumento constante de la población de las ciudades y de los procesos industriales, en un marco de legislación inadecuada y a un problema de falta de infraestructura sanitaria y al tratamiento de los residuos. La contaminación produce la muerte de personas, de plantas y de animales, ya sea de forma directa o indirectamente. Otros problemas que puede provocar la contaminación es la minimización del poder de biodegradación de las aguas, la destrucción de hábitats naturales, la reducción de áreas potencialmente aptas para la producción o recreación y el deterioro de suelos y aguas aptos para el consumo y el riego.
    El desarrollo de un país depende, entre otros factores, del tipo de producción y de la orientación de las políticas en torno al desarrollo de la sociedad. En algunos casos el proceso productivo conlleva un claro deterioro del medio natural, mientras que en otros es posible que se logre un mayor equilibrio entre producción y conservación de la naturaleza que impulse un desarrollo más sostenible.
    Algunos humanos plantean como solución a los problemas ambientales un absoluto rechazo a todo aquello que signifique industrialización, por lo cual significaría detener el crecimiento económico de los países. Sin embargo, dicha solución no parece ser la más acertada, pues ésta no sólo frena el crecimiento sino el desarrollo productivo de los pueblos y acentúa la pobreza, provocando, incluso, una mayor presión sobre el uso de los recursos naturales por parte de la gente de escasos medios de subsistencia. Otras personas, plantean que la solución a lo problemas ambientales pasa por la aplicación de tecnologías apropiadas y el establecimiento de un eficaz y eficiente marco jurídico, que conlleve al uso y aprovechamiento racional de los recursos naturales en la perspectiva del desarrollo sostenible.
    Es importante que se tome conciencia de que por ignorancia o por indiferencia, se puede causar inmensos e irreparables daños a la naturaleza, poniendo en gravísimo peligro la supervivencia de la raza humana. La solución a los problemas ambientales esta en que todos los sectores de la sociedad deben ser llamados a trabajar de manera conjunta, comprometida y responsable, para hacer frente a los grandes problemas ambientales, ya que es la única vía para alcanzar el desarrollo sustentable y preservar la riqueza natural, en beneficio de las presentes y futuras generaciones.

    Cristian Frers – Técnico Superior en Gestión Ambiental y Técnico Superior en Comunicación social – E-mail: cristianfrers@hotmail.com

  2. Los ambientalistas y los problemas ambientales

    Durante el siglo pasado la Argentina, un país de tradición agropecuaria, vivió un proceso de creciente industrialización y concentración de su población en ciudades. Pero los problemas asociados con el crecimiento de estas urbes en varios miles de habitantes, no suele tenerse en cuenta. Nuestras ciudades han funcionado como aspiradoras de materia y energía: Al principio agotaron los ecosistemas cercanos y más tarde, se lanzaron a extraer los recursos de los más alejados. Este proceso sin control ha dejado más de una región ecológica a punto de extinguirse.
    Es indudable que los principales problemas ambientales-urbanos que afectan a la población argentina, como a la mayoría de la población urbana mundial, son: la falta de sistemas de agua potable que abastezcan con un volumen suficiente y una calidad aceptable a toda la población; la inadecuada provisión de cloacas y sistemas de evacuación de excretas; la dificultad para resolver la recolección y disposición de los residuos sólidos domiciliarios y los efluentes industriales; la contaminación del atmosférica; la contaminación sonora; la contaminación de los cursos de agua que atraviesan las ciudades y la consiguiente contaminación e inutilización de los acuíferos subterráneos; la escasez de espacios verdes; la escasa accesibilidad, producto de la congestión en los centros urbanos y las bajas densidades en la periferia de los mismos, y de la organización del sistema de transporte; el alto grado de hacinamiento y precariedad habitacional.
    La pregunta del millón es saber si son compatibles un ambiente finito con unas necesidades humanas que se plantean como ilimitadas. La conclusión nos llevaría a aceptar que es posible definir que el mundo y todo lo que en él existe, es finito, no así las necesidades humanas, ya que sobre el umbral de satisfacción de las necesidades básicas se pasa a hablar de deseos, los que sí son infinitos.
    Cuando tratamos temas ambientales, muchas veces se comete el error de verlos de manera fraccionada o hasta secundaria. Se insiste con la imagen de los ambientalistas como críticos de toda tecnología que llevarán a todos a la pobreza. Pero en realidad, los ambientalistas examinan las consecuencias de las tecnologías, y apuesta a aquellas que mejoran la calidad del ambiente y la salud.
    Es común escuchar opiniones contrarias a la acción de los ambientalistas, a los cuales se califica de soñadores en contra del progreso, antitecnológicos e insensibles a las demandas sociales. En algunos lugares se muestra una disconformidad frente a las advertencias de los ambientalistas. Ese tipo de generalizaciones pone a todos los profesionales que se dedican al tema ambiental en una misma bolsa y se nutre de un imaginario en el cual se presenta a las personas interesadas en los temas ambientales como seres irracionales que se opone a todo y no se da cuenta de las urgencias sociales que existen en el planeta tierra. Muchas personas podrían terminar cediendo o aceptando que los ambientalistas son retrógrados e inútiles, y que el mundo estaría mejor sin ellos.
    Sin embargo, habría que preguntarse si las advertencias ambientales han empeorado o mejorado las condiciones de vida. En realidad, si se observa con detenimiento los cambios provocados por los ambientalistas en los últimos años, es evidente que esos actores sociales están lejos de combatir todas las tecnologías o de ser insensible a las realidades sociales.
    Se postula como ejemplo sus advertencias a los transgénicos y la energía nuclear. Sin embargo, muchas de los reclamos ambientales se centran en mejorar la tecnología para con ese fin asegurar la calidad ambiental y la salud humana. Un ejemplo rotuno de esa actitud es la lucha por lograr que se elimine el plomo de los combustibles, un aditivo con probados efectos negativos en la salud humana.
    La presión de los ambientalistas logró el apoyo de profesionales de la medicina, y con el paso de los años desembocó en eliminar ese aditivo de los combustibles para automóviles. Esa eliminación no desembocó en el colapso de ninguna industria, ni miles de personas perdieron sus puestos de trabajo. La única caída fue justamente de los niveles de plomo en la sangre de los niños.
    Otro de los temas es el de los refrigeradores que los ambientalistas se basan en las campañas que promueven el cambio de los gases de enfriamiento. Es sabido que los gases usados en los modelos convencionales tienen un efecto muy negativo en la capa de ozono, la que protege de la radiación ultravioleta. Las demandas por abandonar los viejos gases refrigerantes tuvieron la oposición de los defensores del progreso convencional, de la industria de los electrodomésticos y hasta de sindicatos. Pero finalmente triunfó una nueva tecnología que aprovecha gases que no dañan la capa de ozono. Esa reconversión está en marcha en muchos países, y es evidente que no se han dejado de fabricar refrigeradores.
    Otro de los argumentos contra los ambientalistas es que solo se preocupan por el ambiente, y no les importa las fuentes de ingreso que la gente necesita. En ese terreno también hay ejemplos donde un manejo correcto del ambiente en realidad genera más ingresos a las comunidades locales.
    Por último, es importante resaltar que la protección del ambiente por la que luchan los ambientalistas redunda en protección de la sociedad en su conjunto. Tenidas en cuentas todas estas acciones queda claro que los ambientalistas no tiene un dogmatismo antitecnológico. En realidad, los ambientalistas evalúan los efectos de las tecnologías, y no se dejan engañar por la propaganda o el dogmatismo. Algunas apuestas tecnológicas sirven para mejorar la calidad de vida, pero otras no, y eso es justamente lo que se debe analizar. Por lo tanto nadie puede afirmar que en esta visión del mundo se postula un regreso a la edad de piedra, como se escucha en más de un ámbito.
    Este nicho donde habitan los ecologistas y ambientalistas tiene su razón de ser en el ser humano mismo y sus particulares formas de ver la vida, el desarrollo y el futuro. Porque el que alguien se vuelva ambientalista está en función al grado de conocimiento que va adquiriendo sobre las interacciones entre el hombre y la naturaleza. Esa relación es la clave. Por ello muchos defensores del maltrato al ambiente se empeñan en seguir manteniendo en la ignorancia a la población, para que no piense y no razone, para que no llegue a conclusiones que lo harán defensor de la vida.
    Lamentablemente existe un contradictorio sistema de valores entre muchos seres humanos que se dicen ambientalistas para las ideas y opiniones, pero productivistas para las acciones prácticas, sin que exista ese compromiso real a favor de la conservación de los ecosistemas. Más bien terminan aceptando que es inevitable la destrucción ecológica para lograr el desarrollo. Es decir, se desea la preservación del ambiente, pero sin un compromiso ni responsabilidad con su comportamiento cotidiano conservacionista y reparador. Es como decir …Sí, pero no… o pecar y rezar para empatar.
    Hoy y en el futuro tenemos la obligación de compatibilizar ese dilema generando una nueva cultura que supere la desconexión radical entre el afán destructor y devorador que tenemos principalmente en las ciudades, con las crisis socio-ecológicas que hoy contaminan no sólo el aire, agua y suelos, sino que también constituyen una amenaza creciente a la vida y bienestar de todos nosotros, los seres humanos.
    Los ambientalistas han cumplido y debe seguir cumpliendo un papel clave en la sociedad. Sus acciones han mejorado la calidad de vida de mucha gente en todo el mundo, y una de sus contribuciones más importantes ha sido promover, y en muchos casos obligar, a buscar nuevas tecnologías que sirvan a las personas y al ambiente. No sólo para satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sino para asegurar las necesidades de las futuras generaciones

    Cristian Frers – Técnico Superior en Gestión Ambiental y Técnico Superior en Comunicación Social – E-mail: cristianfrers@hotmail.com


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